Medidas para la protección de los adultos mayores

Observando las experiencias de países como China, Italia y España, donde los ancianos representaban el mayor porcentaje de las víctimas fatales, nuestras autoridades alertaron desde el inicio que los adultos mayores representaban el principal grupo de riesgo de la pandemia de COVID-19 y debían respetar el aislamiento social obligatorio. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud, ha advertido que el Coronavirus puede llegar a ser más letal en este grupo de personas, principalmente por estar más propensos a padecer problemas médicos preexistentes como hipertensión arterial, enfermedades cardiacas, diabetes o complicaciones pulmonares por lo que el virus es más peligroso en estas situaciones.

Este aislamiento de los ancianos por el coronavirus preocupa a expertos y autoridades, porque se ha demostrado que en muchas latitudes durante esta cuarentena se ha visibilizado el abandono, la desigualdad, fragilidad y precariedad en la que se encuentran, algo que hoy está claramente determinado por su situación socioeconómica, plasmando así la gran vulnerabilidad de este sector. El distanciamiento social tiene que ver con disminuir los riesgos de que los ancianos se enfermen, pero también para ellos se debe considerar los aspectos económicos, sociales y psicológicos, evitando así una generalización que estigmatice y empeore las condiciones previas que ya sufrían los adultos mayores.

De acuerdo al censo 2017, en nuestro país viven aproximadamente tres millones y medio de adultos mayores, de esta cantidad siete de cada diez presentan problemas de salud crónicos relacionados a hipertensión y enfermedades respiratorias. La mitad de estas personas no recibe ninguna pensión y la quinta parte no tiene seguro de salud, según ha referido la Defensoría del Pueblo. Los grupos más vulnerables, los que no tienen familia o, aunque la tengan no se preocupan por ellos, tienen como alternativa para alimentarse los comedores de congregaciones religiosas, tal es el caso de las Nazarenas, el Fray Martín de Porres o el Santa Teresita, por mencionar solo algunas. Además, según el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), en el país existen alrededor de 271 centros de atención residencial para adultos mayores, de los cuales 92 cuentan con la acreditación de la Dirección de Familia y Comunidad de esa cartera, en ellos hay casi 3 mil ancianos.

Leer Más: MVCS establece valor especial del Bono Familiar Habitacional

Leer Más: Suspensión perfecta: no aplican trabajadores cuyo sueldo fue subsidiado con el 35%

Recientemente por parte del Ejecutivo se ha aprobado el Decreto Legislativo Nº1474, el cual tienen como objetivo fortalecer los mecanismos y acciones de prevención, atención y protección de los adultos mayores durante la emergencia sanitaria ocasionada por el COVID-19.

La norma prevé como ámbito de aplicación a todas las entidades públicas y privadas que estén involucradas en la prevención, atención integral y protección de las personas adultas mayores, y dispone además que el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables dictará  medidas de protección temporal a favor de la persona adulta mayor que se encuentre en las situaciones de riesgo, como estar en pobreza o pobreza extrema; dependencia o fragilidad, sufrir trastorno físico o deterioro cognitivo que la incapacite o que haga que ponga en riesgo a otras personas; que sean víctimas de cualquier tipo de violencia, entre otros casos.

Además, se ha considerado en la regulación legal que los adultos mayores que viven en centros de atención residenciales son de alta vulnerabilidad, por tanto, se indican las conductas de obligatorio cumplimiento que se deben seguir en estos centros de atención residencial públicos y privados, en materia de medidas de bioseguridad, organización, ingresos y salidas de su personal, y acciones en casos de sospecha y casos positivos de COVID-19. Es muy importante resaltar que la norma protege a los mayores en situación de albergados, o en cualquier otro contexto, ante el abandono de sus hijos u otros familiares, quienes no deben desproteger o abandonar a estas personas, es decir, privarlos de alimentos, dejarlos solos, encerrados, exposición de mendicidad, entre otros, de presentarse esta situación el MIMP a través de la Dirección de Personas Adultas Mayores u otra autoridad, remitirán al Ministerio Público para que evalúe la configuración de delitos.

Súmate al esfuerzo por controlar esta emergencia sanitaria, el Perú está en nuestras manos, sigamos las recomendaciones de nuestro Gobierno, quédate en casa”

Escrito por: Abg. Jessica Navarro

Leave a Comment

Su dirección de correo no se hará público.

twelve + 14 =

GRUPO VERONA

Nuestra experiencia en SUNAT y conocimiento asesorando a las principales empresas del Perú nos permiten ofrecerle la solucion.

EQUIPO

Interactivamente y proactivamente generamos contenido de alta rentabilidad para nuestros clientes.

© 2021 © GRUPO VERONA. Todos los Derechos Reservados.