(511) 221 8999

La delincuencia empresarial

Actualmente una de las grandes preocupaciones de las empresas es el aumento de los delitos que pueden llegar a ser cometidos por sus directivos, en contra de los intereses económicos de la propia sociedad en la que se desarrollan, ha sido difícil desarticular estas modernas formas delictivas, que entrelazan aspectos de la criminalidad empresarial, crimen organizado y delincuencia gubernamental.

En esta época en que se atraviesan los escándalos de criminalidad organizada más grandes de nuestra región, se ha logrado relacionar la comisión de estos hechos con empresarios que, hasta hace muy poco estaban habituados a la realización de ilicitudes enriquecedoras, por contar con el amparo de un status de “seguridad” conferido por la connivencia con actores de poder, quedando demostrado que este es un mal que extiende sus redes, y que principalmente recurre a la corrupción como herramienta de competición en el mercado.

Los activos provenientes de delitos de corrupción, ocupan el primer lugar como el delito más vinculado a casos de lavado de activos, desplazando ampliamente a los delitos de tráfico ilícito de drogas y minería ilegal.

Leer Más: Nueva plataforma virtual para las aduanas

Leer Más: Medidas legales para el fortalecimiento de EsSalud

Una de las formas preferidas en los delitos de corrupción vinculados a la delincuencia empresarial, son las licitaciones públicas, a través de la cual funcionarios públicos favorecen el otorgamiento de concesiones a una empresa determinada, para que luego esta empresa, a través de sus subsidiarias, “pague” montos correspondientes a supuestos “servicios de consultoría”, por ejemplo, que en realidad son una operación de fachada para consignar una comisión al funcionario público corrupto, como es el caso del famoso caso del Club de la Construcción.

La delincuencia empresarial conforma un universo delictivo de terno y corbata, que se renueva, expresándose en nuevas modalidades de delitos financieros, competencia desleal, contrabando lavado de activos y estafas; lesionando el patrimonio público y el régimen tributario con la elusión y evasión de impuestos, falsificación de mercancías, y acciones fraudulentas diversas que contaminan la economía.

Escrito por: Abg. Jessica Navarro

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

2 + four =